miércoles, 5 de diciembre de 2018

Somiedo, Sierra del Rebezo: Putracón, Peña Salgada y Peña Chana.


03 de noviembre de 2018

"—No haya más, señor mío —replicó Sancho—, que yo confieso que he
andado algo risueño en demasía. Pero dígame vuestra merced, ahora que estamos
en paz (así Dios le saque de todas las aventuras que le sucedieren tan sano
y salvo como le ha sacado desta), ¿no ha sido cosa de reír, y lo es de contar, el
gran miedo que hemos tenido?; a lo menos el que yo tuve, que de vuestra merced
ya yo sé que no le conoce, ni sabe qué es temor ni espanto."
Miguel de Cervantes Saavedra, Don Quijote de la Mancha.

Mucha nieve. Final del otoño. Primera invernal. Somiedu.

El escenario añade dramatismo al asunto … Somiedu, allí donde el osu y el misticismo se juntan, donde la roca se une a brañas y hayas. Valles y montañas de belleza difícil de igualar. Marco inmejorable.


Semanas sin subir a la montaña, semanas de abstinencia, semanas esperando a este momento.

Las condiciones perfectas para generar ansiedad … como si la nieve se acabará mañana. Nos íbamos a “jartar”.

Perico se saca un track de esos que a uno le ilusionan en el ordenador. En el salón de casa todo es sencillico, motivante … uno va por aquí, sube esta cima, rodea un poco, va a la siguiente, que se sube pa’rriba y se baja pa’bajo, y en na … estamos en la tercera donde comemos y … to pa’bajo, ya estamos en casa. Fácil. Tu en casa avisas … “a las 5 estamos de vuelta, esta es fácil”.

Esta vez nos vamos a Somiedo, a la Sierra del Rebezo, siguiendo, desde Santa María del Puerto, el cordal hasta Peña Chana, ya en la Sierra de Chagüezos. En entorno, era inmejorable. Nos acompaña una nevada como hacía años que no se veía por estas fechas … a disfrutar.



Distancia: 16,44 Km.
Desnivel Acumulado: 1059 m.




Esta vez lo llevo todo: las raquetas, que luego Jorgito me regaña, el frontal, con pilas y todo (con estos acompañantes no te puedes fiar, uno sabe cuándo empieza pero no cuando acaba), crampones (que hay alguno que leda por dejarlos en el coche … y luego ha de volver a por ellos) … y sobre todo … ansia, ansia por subir alguna cumbre, tenemos tres por delante el Putracón (1909 m.), Peña Salgada (1979 m.) y Peña Chana (2068 m.) … pasamos por Peña Orniz, otra Peña Orniz, tachuela de 1854 m.

El día, no puede ser mejor. Solecico y cielo azul.

En la salida de Santa María del Puerto nos recibe y despide el dueño del pueblo, impresionante y bonito mastín que gobierna con pata de hierro el lugar. Nos es conocido de otras. Le mostramos nuestras reverencias y emprendemos el camino. La nieve la tenemos desde el principio. Empezamos con raquetas puestas.



De’sta forma emprendemos camino al Altu Putracon, parece que está ahí mismo. Tranquilos, ganando altura poco a poco, sin mayores complicaciones alcanzamos su cima. Una tarjeta de cumbres nos recuerda que Toni, Lourdes y Francis estuvieron allí por agosto.










Desde este pico las vistas al valle de Somiedo, con el manto blanco cubriéndolo todo, son espectaculares, un sitio de belleza excepcional, tenemos delante el reino del Oso y las Hayas. Impresionante. Enfrente elCornón, puerta a Reino de Mordor, con su escudero Penouta, nos vigilan sin perdernos de vista en ningún momento. Difícil de mejorar.





Siguiendo el cordal la siguiente es Peña Salgada. Cordal cómodo, disfrutón, bonitas vistas, cortados a la izquierda, laderas a la derecha. Veintidós montañeros del club La Bóveda, bercianos, pasaron por allí tres semanas antes.





De Peña Salgada a Peña Chana, el salto es más largo. Sin grandes dificultades, hay más que negociar, alguna mano que echar al suelo, roca, hierba, nieve, … en la última ladera, encajonada para alcanzar la cima de Peña Chana, calzamos crampones.












El dios astro no perdona, calienta, la nieve se resiente y nosotros empezamos percibir que algo estaba cambiando. Empezamos a hundirnos, empieza a costar avanzar, aparecen los furacos, … bueeeeno … todo es soportable, tampoco habría que preocuparse en exceso.





En la cima de Peña Chana reponemos parte de lo gastada, no es pronto, y nos queda la vuelta por delante … empezamos a percibir que el día puede quedarse corto.


Emprendemos el retorno, bajada hacia el Collado Sobre el Agua … se nos aclaran las dudas: ¡¡esto va a ser un infierno hasta el final!! Hundiéndonos hasta las trancas, aun con raquetas, llega a ser soporífero, a uno le dan ganas de llorar.





¡¡Los furacos nos comen!! Yo llegué a pensar que no salía de allí … un furaco salvaje!! Me había atrapado, pero que el oso de Somiedo, si aparece el oso le hubiera pedido que me comiera para darme alivio. Tal era el furaco que Perico y Jorgito no se atrevían a acercarse … miraban manteniendo la distancia, plantaeándose que podían hacer, “echa foto, echa foto” … ¡¡que cabrones!! Casi muero allí. No lo olvidaré en mi vida. Jajajajajaja. A uno pronto le viene a la cabeza … “un intrépido montañero muere en un furaco; lo encuentra en primavera tras el deshielo; debía ser experimentado … llevaba todo el equipo encima; sus supuestos compañeros callaron su desaparición por miedo a que los acusaran de no haberle prestado auxilioi”, noticia en la sección de deportes de los periódicos locales.


Aquello es eterno, solo alguna majada daba alivio … sabías que en el peor de los casos podrías pasar la noche allí. Santa María del Puerto no aparece nunca. Entre colladinas, laderas, majadas, ahora para el norte, ahora para el Sur, subes, bajas … el track es mi guía … no lo hubiera perdido por nada del mundo. Que infierno chaval.



Por nada hubiera cambiado aquella imagen del pueblín, apareciendo en la penumbra con sus tenues farolas amarillas en la penumbra del ocaso vespertino. A uno se le saltan las lágrimas. Preciosa y añorada imagen.






“Allí estábamos de vuelta cuando nadie daba un duro por nosotros”.

Salud y montaña.

Trasgu, Noviembre 2018.