miércoles, 22 de mayo de 2013

La Trepaviñas, desde Toral de los Vados (El Bierzo, León)


Llevaba un tiempo viendo con curiosidad cómo se definía poco a poco una ruta que, además de tener un nombre gracioso, único, descriptivo y atrayente, para mí tenía un atractivo especial. Trazar una ruta que transcurra por los maravillosos parajes de la Somoza, Arganza, los Puliñeiros, la Leitosa, etc., que cruza los cauces del Cúa, del Ancares y se asoma al Burbia; que aúne subidas petantes con bajadas trialeras; que muestre los paisajes de viñedo del Bierzo bajo, los profundos valles que hacen de ante sala a los Ancares surcados de senderos y que muestre lo descarnado de la explotación aurífera coetánea de las Médulas que es la Leitosa supone juntar los ingredientes necesarios para hacer una ruta clásica desde sus inicios. Pero además, como ya decía antes, esta zona tiene para mi el atractivo especial al ser uno de los primeros rincones por los que ensanche mis horizontes hace ya más 25 años, de la mano de mi primo Carlos, de Cacabelos.



La ruta en datos
* Distancia: 62 km
* Desnivel: 1650m (según wikiloc 1500m)
* Dificultad física: alta. IBP: 139
* Dificultad técnica: media por los senderos marcados en los waypoints. Alta bajando de la Leitosa, pero es un tramo muy corto.
* GPS: José Messnertegui (Buscasombras) en wikiloc http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=4481984


La ruta.
Como otras veces, antes de viajar al Bierzo miro la meteo del fin de semana, y de la semana anterior, que por allí el barro es juguetón; miro ideas antiguas, sopeso viejos sueños aparcados por falta de colega, visito algunos blogs, y zas!! Me encuentro con la frase “terminada la Trepaviñas”. Mirando un poco más veo algunos comentarios a los posts relacionados, que me permiten suponer que les ha quedado bien. Así que, con alegría e ilusión, y disimulada ansiedad, me bajo el track, pillo los aperos de trialerar y me voy de fin de semana a esa maravillosa zona que con el tiempo, en la distancia del que la visita, me parece más y más hermosa.

El tiempo es frío, ¿cómo no?. Pero la meteo muestra que me va a respetar el viento y la lluvia. Todo un lujo en este 2013. Siguiendo fiel a la tradición, saldré desde Toral de los Vados, aportándole a la ruta 9km a la ida, cinco por pista entre bosque de chopos, tres de carretera poco transitada pero sin arcén y uno urbano; y otros 8km a la vuelta, de pista con grandiosos paisajes muy fotografiables y otra vez la pista por el bosque de chopos de Villamayor.


Son las 9h y salgo del pueblo por la zona de huertas junto al campo de futbol. El sol es fuerte pero apenas logra calentar. En el bosque de chopos hace fresquecito, que diría uno de la zona, pero es tramo es rápido y fácil, y estoy ansioso por entrar en faena.
Tras cruzar Villamartín de la Abadía sigo por camino, que empieza a picar, hasta desembocar en la carretera de Toral a Cacabelos, justo en la curva para subir a Iglesia de Campo. Nosotros tomaremos la carretera en dir. N. para llegar a Cacabelos atravesando Sorribas en un plácido pedalear.
Cacabelos nos recibe de la mejor forma posible, con el Santuario de las Angustias , el molino, el puente sobre el Cúa y sus calles llenas de encanto y vida. En la plaza me encuentro los restos de la salida de una carrera popular.





Cruzaremos el pueblo para salir por la zona norte, por carretera asfaltada de acceso a viñas o a casas, que rápidamente dejamos para tomar un camino entre viñas.
Aquí comienza una sucesión de sube-bajas con tendencia a subir, transitando entre viñas y algún que otro bosque de pino, y viendo pueblos que crean un paisaje muy fotogénico. Así, transitaremos por los pueblos de Arganza (lo rodeamos), San Miguel de Arganza, Campelo y Canedo, con el “Palacio de Canedo” propiedad del carismático Prada (Prada a Tope).


Palacio de Canedo

Recreación de palloza tradicional en Canedo

En este tramo coincido con los participantes en la carreta popular, que en esta zona transcurre en dir. contraria. El ambiente deportivo y festivo es excepcional.
Saliendo de Canedo tenemos la primera rampa significativa, y quizás la más reseñable de la ruta, a pesar de la intensa subida al Alto de los Infiernos. Toda ella transcurre por pista de tierra, un poco rota en las partes de mayor pendiente, pero ciclable. Al alcanzar lo que parece la cima (y no lo es, aviso) las vistas sobre el valle del Cúa son fantásticas, y merecerá la pena sacar un mapa y ubicar pueblos, caminos, picos y ríos. Veremos abajo, a la derecha, Espanillo; y luego San Pedro de Hoyeros y Prado de Somoza, nuestro siguiente destino.


Vista norte. Espanillo en primer término

Vista noroeste. Cauce del Ancares y del Cúa

Vista oeste. La Somoza y nuestra zona de retorno


Subimos un poco más y ganamos por rampa en muy mal estado el vértice geodésico que marca el punto más alto de este tramo, y punto de inicio de un descenso rápido por pista, que al enfilar dir. Este hemos de abandonar para buscar a nuestra izq. y hacia atrás una pista muy abandonada, casi un sendero.
Este es uno de los primeros senderos trialeros, lleno de piedra lajada y escalones fáciles. Hace unas zetas cómodas y suficientemente anchas como para no ofrecer dificultades, dejar buen sabor de boca y los discos calientes.





Llegando a Espanillo cruzamos el puente sobre el Cúa y comenzamos una subida cómoda por pista hasta una granja, donde tomaremos a la derecha un camino mucho menos transitado que nos lleva a un collado. 




Cruzando el collado (siguiendo recto) encontraremos el segundo sendero trialero, más estrecho que el anterior y con roca lajada y escalón de camino viejo a la izq.; y un par de escalones de roca cerca del final. Las zetas son más cerradas empinadas y con firme irregular.



Tras cruzar el río Ancares tomamos la carretera a San Pedro de Hoyeros a la derecha y a pocas decenas de metros entramos en la primera vaguada a la izq., por un sendero muy “pindio” y estrecho. Pasadas las ruinas de una edificación o corral llanea un poco y ensancha, pasando a camino. Es una zona de vacuno donde tendremos que sortear pastores eléctricos y al propio ganado, que nos mira pasar con escasa curiosidad. El camino se ensancha y llegamos a la pista entre San pedro y Prado, que tomaremos a la izq. para ir a este último.

Subiendo a Prado de Somoza

Subiendo a Prado de Somoza


Prado de Somoza, con sus casas Rojas, marca el inicio de la subida, por pista cómoda, a la Leitosa. Tras unas zetas alcanzamos un cartel que indica la subida al mirador de las Traviesas, por sendero “pindio”. Las continuas paradas para tomar fotos hacen que sea mejor hacer este tramo andando.

Calles de Prado de Somoza

Calles de Prado de Somoza


La Leitosa desde la subida al mirador de las Traviesas

Calles de Prado de Somoza

Bajando del mirador de las Traviesas (La Leitosa) el camino está muy roto

Tras el mirador tenemos un descenso por camino MUY roto, con cantos rodados y rodantes, e inclinación significativa, que termina en pista de tierra. Desde este punto ganaremos altura en unos toboganes largos y cómodos de pista muy ancha que nos llevará al cruce de la carretera de Paradaseca.
Siguiendo por la carretera tomamos desvío a la izq. por pista que comienza en descenso, que rota a la derecha lentamente, y que tras una subida pronunciada gira a izq. y se tira a un tobogán - cortafuegos corto. Al otro lado tenemos una pista a derechas que nos devuelve a la misma carretera. Este tramo creo que es evitable, salvo que el objetivo de hacer la ruta sea buscar esfuerzo físico o entrenar.

Cortafuegos tobogán

En el mismo punto de incorporación a la carretera y también en su lado izq. tenemos un lazo de unos 600m que transcurre primero por una pista de tierra por bosque en fuerte pendiente que se cruza con otra horizontal que tomaremos para salir de nuevo a la carretera. Una vez en la carretera subiremos hasta el mirador-picadero del cruce de Pobladura de Somoza. En este punto abandonamos la carretera para comenzar un rápido descenso por pista de tierra hasta cruzar la carretera de Villabuena a Valtuille.







Tras cruzar esta carretera, al otro lado descenderemos para buscar un cruce entre viñas y subir en busca de Pieros por una pista en muy mal estado por las lluvias y por el paso de vehículos, que hacen no ciclable justo el punto más “petante” de ese tramo, el Alto de los Infiernos.
Llegados a las inmediaciones de Pieros la intención es abandonar el trazado del Trepaviñas, al que ya solo le resta entrar en Cacabelos, y dirigirnos a Toral de los Vados por la falda Este del castro Ventosa, para no perder altura. Por ello buscamos un atajo a Pieros, pero viendo el pueblo a lo lejos me ansío y termino entre viñas. Tras reencontrar el camino que debiera haber tomado unos metros más adelante llego al pueblo por una bajada muy empinada y entro por un camino lleno de agua.
Tras salir a la carretera descendemos unos metros a nuestra izq y tomamos el camino que sube al Castro Ventosa. A media subida nos desviamos a la izq por la primera pista de tierra en dir. SSE. Este es un tramo rápido entre viñas hasta llegar a Iglesia de Campo. Las posibles fotografías nos pueden hacer este su recorrido interminable. Llegados a Iglesia de campo, en el centro del pueblo giraremos a la izq y bajaremos a la carrera de Toral de los Vados a Cacabelos para enlazar con el camino de ida, por el que regresaremos.



En resumen. Se trata de una ruta larga y de desnivel importante, que por lo significativo del paisaje puede ser adecuado fragmentar en dos jornadas para poder así deleitarnos mejor en las fotos, en los rincones con encanto, con las gentes, la comida, etc. Todo un rutón!!!

Buscasombras 2013
@Messnertegui

3 comentarios:

  1. Y sus gentes.
    Te puedes imaginar las buenas charlas que me he echado.

    Todo un viaje.

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